Proveedor de Seguridad y Colaborador Interno

Por: Víctor Zarza Dávalos

Durante mis casi 18 años de experiencia en la seguridad, me ha tocado alternar, para mi fortuna, entre ser cliente y ser proveedor. Quizás sea la empatía que tengo por ambos “bandos” lo que me ha hecho comprender el punto de vista de cada parte. Mi patrón, de aquel entonces, no lo sabe, pero él me pagaba como capacitador, sin embargo, en varias ocasiones, aprovechaba sus recursos para ser consejero de seguridad con nuestros clientes; intentando, a veces con éxito, a veces sin él, de exponer la diferencia entre Proveedor de Seguridad y Colaborador.

—Su servicio es deficiente —afirmó nuestro cliente en aquella reunión.

“Tiene razón”, pensé, pero no dije nada. Me habría costado el trabajo.

Sentí la mirada de mi gerente de Operaciones, quien se encontraba sentado a mi lado derecho; la misma mirada que había sentido cuando nuestro anfitrión, sentado frente a nosotros, había asegurado que nuestro servicio era pésimo; la misma mirada de auxilio que me lanzo, seguramente, cuando amenazó con retirar a nuestros compañeros guardias de su empresa.

—Tenemos mucha rotación —respondió mi compañero—. La gente no quiere venir a prestar servicio aquí. Así es complicado tener continuidad en el trabajo.

“Tiene razón”, pensé, pero mucho menos iba a decir algo.

¿Por qué?: Lo anterior, fue lo último que pudo decir mi gerente de Operaciones en esa oficina… fue retirado y vetado por nuestro cliente.

“Aquí hay alguien que piensa que proveedor de Seguridad y Colaborador son personas diferentes”, fue mi diagnostico al momento.

—Usted, ¿qué va a hacer para solucionar esto? —me cuestionó, una vez solos.

—No mucho —respondí.

Salto los ojos, sorprendido con mi respuesta.

— ¿Cómo dice?

Aquella mañana, “me jugué la chamba”, como en muchas otras ocasiones. En el ya lejano año 2000, se dio un auge de la seguridad privada en nuestro país, en donde muchas empresas —especialmente las tiendas comerciales—, presionadas por las autoridades, sustituyeron a su personal de seguridad interna por vigilantes externos debidamente registrados ante seguridad pública; naciendo así los conceptos de Proveedor de Seguridad y Colaborador Interno. ¿Quién se benefició de ese cambio? Pues por una parte las empresas de seguridad privada que aumentaron sus clientes y estos a su vez, se vieron beneficiados al reducir gastos de nómina y prestaciones de ley.

¿Quiénes fueron afectados con este cambio? Pues los guardias de seguridad, quienes han sido víctimas de hostigamiento laboral, acoso sexual, maltrato, exigencia excesiva, entre otras arbitrariedades.

Afortunadamente, existen jefes de Seguridad Interna que han sabido sacar provecho de esta situación: adoptan a los guardias como auténticos colaboradores de su negocio, los hacen sentir parte de la empresa, los capacitan en temas específicos del lugar, los retroalimentan cuando cometen un error, presionan a su proveedor de seguridad para que les pague puntualmente, les otorgan días de descanso cuando la empresa no tiene operación, los tratan con respecto y dignidad y se preocupan porque siempre estén motivados para trabajar. ¿No es eso lo que hace cualquier empresa con sus colaboradores? ¿No es sí como se alcanza la productividad de un trabajador? ¿Dónde labora el guardia, en las instalaciones de su corporación o en las del cliente?

Pero desafortunadamente, aún existen jefes de Seguridad Interna que siguen pensando que Proveedor de Seguridad y Colaborador Interno son cosas distintas: si el guardia llego tarde, piden su cambio; si el guardia cometió un error, piden que lo releven; si el guardia se duerme, solicitan su sustitución… así, un largo etcétera. Los guardias van y vienen, lo que provoca que nunca se tenga una continuidad en el trabajo, generando de esta forma, áreas de oportunidad en los puntos de seguridad de la instalación.

—Manejo tres niveles de capacitación —le comente al cliente, luego de que escuchara mis traumas—. Hace tiempo que solo doy el básico.

Me despedí de él, agradeciendo su atención prestada y que no me delatara con mi patrón. Estoy seguro de que lo deje pensando y tengo la certeza de que muy pronto, bajaran los niveles de rotación de guardias en este negocio. Agradezco también a usted amigo lector, así como a mi cliente, que me dieran la oportunidad de explicar, no la diferencia, sino la relación entre Proveedor de Seguridad y Colaborador Interno.

Mi tinta se ha agotado. Requiero una pluma de relevo.

Ing. Víctor Zarza Dávalos.

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